Era una tarde como cualquier otra tarde en Brooklyn bajo donde estaba mi apartamento dudoso. En una esquina, estabamos los dos mirando hacia arriba, nuestros ojos casi abiertos, nuestros ojos casi cerrados. Me acuerdo bien las bolosas de plastico a nuestro lado de la bodega mas cercana. Entonces nos mirabamos con muy pocas energias, me hechabas el brazo. Yo te aguante y te ponia la mano en la parte de atras de mi cuello, me agarrabas en esos dias, como nadie lo ha hecho. Todavia nadie lo ha hecho...
No comments:
Post a Comment